Más de un 85% de los pacientes con hernia de disco mejoran con un tratamiento conservador (sin intervención quirúrgica). Teniendo en cuenta lo delicado y comprometido de la zona y la cantidad de nervios que allí se encuentran se desaconseja a no ser que sea imprescindible la cirugía. Esta decisión va a estar motivada por la clínica (síntomas) del paciente, si el dolor es insoportable y se está tomando una cantidad indebida de medicamentos o si se ven comprometidas la fuerza o la sensibilidad de las extremidades u otras partes del cuerpo, así como problemas con los esfínteres entonces se recomendará la intervención quirúrgica pero en el resto de los casos el organismo tiendes a reabsorber el disco, secándolo y reduciendo su tamaño con lo que la afección de los nervios también remite.
Salvo presencia de pérdida de fuerza muscular o dolor imposible de soportar todos los pacientes deberán ser tratados mediante tratamiento conservador durante un periodo de unas cuatro a seis semanas, este tratamiento normalmente consistirá en:
Durante la fase aguda lo importante será tratar los síntomas dolorosos, mediante analgésicos y antiinflamatorios, cuando estos mejoran se podrá empezar a hacer movimientos breves, andar, bicicleta estática etc., limitando durante los primeros dos meses el levantamiento de pesos, la permanencia prolongada de pié y las posturas donde se fuerce la espalda. Si se sigue mejorando se puede empezar a hacer algún tipo de deporte sin hacer abdominales los primeros tres meses por su aumento de presión intradiscal, a partir de los tres meses sin problemas ya se puede realizar cualquier actividad teniendo en cuenta las normas de higiene postural.